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Terra
La Coctelera

Categoría: La Pasión como herramienta

Mientras tu, duermes... (Poema erótico)

Entrare en tu habitación.

Y sin hacer ruido me inclinare sobre tu boca.
Marcare mis besos en ella.
Deslizare la yema de mis dedos por tu pecho,bajando muy sutilmente hasta tu ombligo.
Allí, me detendré acariciándote suavementelo besare sin que Tu, puedas prohibírmelo.

Tus manos introducirás bajo mi faldahaciéndome temblar cuando muy bajito me susurras al oído
¡Mi niña divina, te estaba esperando!
¡No estoy dormido!, Solo tenia los ojos cerradossoñando contigo

¡ Ven!, acaricia mi cuerpo, así como lo estabas haciendo,no te detengas continuaquiero vivir cada una de tus caricias
enredadas en mi cuerpo

¡No detengas tus deseos, no ves que de tantoamarte y desearte estoy que muero!

Y, Yo... atrevida, desafiante y juguetona ansiosa de embriagarme con el amor que me provocas.
Deslizo mi mano entre tu pijama mientras tu boca me come a besos

Te siento erecto, fogoso, ansioso.
Mientras mis labios juguetean con tu miembro.
Los deseos se aferran a nuestros cuerpos.
Tu boca se pierde entre mis pechos

Desatas con suavidad mi pelo.
Que cae como cascada sobre tu cara.
Subiéndome sobre tu cuerpoaprisionándome con ansias mi cintura,
y así, entre el deseo, pasión y locuraentre tus quejidos y mis gemidosentre tu lengua y la mía.
Bebemos nuestros besos como el más delicioso vino
Fundiendo nuestros cuerpos
En el éxtasis del placer divino
Quedando un cuerpo al lado del otro
Completamente satisfechos profundamentedormidos

SEXO ORAL

Para practicar tanto una felación como un cunnilingus, hay ciertas cosas que debemos tener en cuenta, como por ejemplo: Mucho cuidado con los dientes. No están invitados a esta juerga. Permíteles, como mucho, algún roce muy, muy delicado. A medida que notes que aumenta su excitación, incrementa tú también el vigor de tus caricias. Presta atención a sus gestos. Te indicarán qué es lo que más le excita y, por consiguiente, dónde debes insistir.
ELLOS A ELLAS
Cunnilingus. Con las yemas de los dedos, juega con su vello público, pellizca los labios mayores, juntándolos y besándolos lentamente. Ábrete paso separando sus labios suavemente con tu nariz y permite que tu lengua acaricie su sexo. Forma círculos lentamente con tu nariz, labios y barbilla. Afirma tus labios a los de ella. Bésala profundamente. Mordisquea y chupa suavemente el clítoris. Intenta tomar su clítoris entre tus labios. Cuando notes su sexo muy húmedo, sopla suavemente. Provoca una sensación muy agradable. Forma una "U" con la lengua y propíciale largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de su vagina. Endurece tu lengua (como cuando haces burlas) y juega con ella en la entrada de su vagina, intentando introducirla dentro. Si optas por introducir un dedo en su vagina, no lo hagas desde el principio. El placer que provoca el dedo "distrae" al que obtiene de tu lengua, (mucho más sensual pero menos intenso). Algunas mujeres cuando llegan al orgasmo, y durante corto espacio de tiempo, no soportan que les acaricien el clítoris. Asegúrate que no sea el caso de tu pareja. Su boca y tu boca lamiendo tu sexo y su sexo, respectivamente, en una perfecta conjunción donde el sudor, amor, pasión y deseo aumentan y crecen hasta estrellarse en los muros del placer máximo llamado orgasmo. El 69 Como habréis supuesto el 69 no es otra cosa que ambos amantes se hagan mutuamente una felación y un cunnilingus. Es una experiencia alucinante. El sexo oral es una de las variantes más deliciosas del amor... y para llevarla a cabo se sólo necesita: limpieza en el cuerpo, sobre todo en los genitales, manos y boca; un poco de osadía condimentada con una pizca de imaginación y muchas... ¡muchas ganas de gozar!
ELLAS A ELLOS
Felación. Forma una 'O' con los labios, ponlos cuidadosamente en la punta de su miembro y mueve la cabeza en círculos diminutos. Coloca los labios ajustándolos al tronco y recórrelo, primero a un lado y después al otro. Coge la punta de su pene suavemente entre tus labios, con giros rápidos, besándolo tiernamente y tirando hacia atrás de su suave piel. Permite que el glande se deslice completamente en tu boca y presiona el tronco firmemente entre tus labios. Sostén la presión un momento antes de soltar. Forma de nuevo un círculo con tus labios y besa a todo lo largo de su longitud, succionando y besando al mismo tiempo. Mientras besas, permite que tu lengua "aletee" por todo su pene acabando en el extremo. Golpeando con ella repetidamente la sensible punta del glande. Permite que su miembro penetre en tu boca tan profundamente como te sea posible (sin ahogarte, mujer), presionándolo y chupándolo. No le soples nunca dentro en el pene. Puede ocasionar una infección. También puedes acariciar y besar sus testículos. No consientas que te digan otra cosa: La decisión es tuya. Puedes permitir o no llegar hasta el final y que él eyacule en tu boca. Igual que puedes tragarlo o no, según te agrade o no su sabor.
SIGNIFICADO, TÉRMINOS: CUNNILINGUS Y FELACIÓN
EL CUNNILINGUS,
el acto de usar la lengua y la boca para chupar y lamer la zona vaginal y el clítoris, es una de las acciones más excitantes. Según estadisticas realizadas en 1994 en America, sobre una muestra representativa de la población, el 68% de las mujeres con edades entre 18 y 44 años encuentra atractiva la idea del sexo oral, frente a sólo un 40% en el grupo de las de 45 a 59 años. Las mujeres que disfrutan con el sexo oral generan un vínculo emocional gracias a la intimidad del acto, además de sensaciones muy placenteras. Técnica Es importante diferenciar qué es lo que más excita a la mujer durante este acto. La estimulación del clítoris suele proporcionar las sensaciones más intensas, pero sin olvidar el contacto con los labios y otras zonas, que resultan muy sugestivas. Una de las mejores posturas, para esta acción, es en la que el hombre situa su cabeza entre los muslos de su pareja. Colocando un cojín o con las manos, el hombre puede levantar las nalgas de ella mientras esta está estirada, así el hombre tendrá una mayor facilidad para acceder sin problemas a la vulva de su pareja

LA FELACIÓN
resulta muy placentera para la mayoría de los hombres. Según un reciente estudio, el 74,5% de los hombres ha recibido sexo oral alguna vez. Algunas mujeres se muestran contrariadas ante esta actividad, y otras lo consideran un tema tabú. Pero muchas mujeres disfrutan mediante este acto de sensaciones de poder e intimidad con su pareja Es muy importante que los dos conozcan sus preferencias, una buena actitud es la de crear una serie de normas para dejar clara la situación. Para casi todas las mujeres es muy importante la limpieza. Si la mujer no quiere que su compañero le eyacule en la boca, es bueno que los dos acuerden una señal previa para poder retirar el pene a tiempo. Con la practica, la mujer descubrirá que no la hace falta sujetar el pene, dejandola las manos libres para estimular otras partes de su pareja.

SABOR DEL SEMEN
El semen o esperma es el líquido que secretan las glándulas genitales masculinas, su sabor es algo insípido y su textura viscosa. En cada eyaculación puede eliminarse una cantidad de 3 a 5 cm3, aproximadamente y contiene por término medio de 200 a 300 millones de espermatozoides, es decir 60 mil células masculinas, por milímetro cúbico, capaces de fecundar al óvulo. Durante el sexo oral no necesariamente tienes que tragarte el semen, pero si por algún motivo lo tragas, no te causará ningún daño y mucho menos quedarás embarazada. Este es un acto sexual que te puede producir una gran excitación a tí como a tú pareja, no lo entiendas nunca como una obligación para él, sino lo tienes que entender como una excitación muy grande para tí, todo ese semen corriendote por tú boca, por tus senos, por tus nalgas o por tu culo te causará importantes sensaciones

Sexuar, erotizar, amar y ternurizar

Sexuar, erotizar, amar y ternurizar son parte del arte de construir intimidad, arte que requiere de la habilidad para erotizar la ternura, ternurizar la sexualidad y amorizar el sexo.
La sexofía occidental ha dicotomizado el amor y el sexo, ha satanizado el placer y sublimado el amor. El placer tiene sentido si hay amor, lo que hace sublime el sexo es la presencia del amor, pero no se concibe que el sexo haga bello el amor. Se tiene la idea maniquea que el sexo sin amor no es bueno, que el sexo por si solo es malo.
A los hombres se les ha enseñado a vivir el sexo genital y a las mujeres se les ha enseñado a amar y ternurizar. Tal como lo describe Helen Fischer (1999) "los hombres creen que el sexo se limita a tener un orgasmo. Esa es la diferencia… Las mujeres sitúan el coito dentro de un contexto físico más amplio… también insertan el sexo en un tejido emocional demás completo. Erotismo y sensualidad parece interesar más a las mujeres".
De esta forma hombres y mujeres parecen estar destinados al desencuentro. Las mujeres demandan un hombre que raramente tiene lo que necesitan, porque a los hombres no se les educó para ternurizar y amorizar el sexo y sexo y sexualizar el amor y la ternura. Lo que los buscan en las mujeres no lo encuentran porque a las mujeres se les educó para ternurizar y amar sin sexualizar.
En un estudio piloto con mujeres realizado con motivo del XI Congreso Colombiano de Sexología y Educación Sexual: "Erotismo, amor, ternura y sexualidad" (Romero, 2001) el 25% de las encuestadas reportó que "su vida erótica la siente monótona y le falta variedad ". El 58.3% de las mujeres "Deseaba que su pareja fuese mas tierna, afectuosa y cariñosa", el 66.7% "deseaba ser más tocada y acariciada por su pareja". El 58.3% de estas mujeres "les gustaría tener más contacto y caricias antes de la penetración en las relaciones sexuales" y el 58.3% "desearía que los contactos sexuales con su pareja fuesen de mayor tiempo".
Se evidencia la necesidad de ir más allá de la práctica genital. La mayor parte de estas mujeres tienen orgasmos sin embargo manifiestan insatisfacción en cuánto a la ternura, al contacto y al tacto. No cabe que es un llamado a los hombres y a ellas como mujeres que invita a reflexionar sobre la calidad de la intimidad, las relaciones sexuales y a la relación de pareja.
Cuerpo, emoción y conciencia son componentes claves del erotismo, que erotismo no se consigue aprendiendo posiciones gimnásticas, ingiriendo sustancias extrañas o usando prendas circenses, para ella el erotismo se consigue con una clara conciencia de la libertad para el goce íntimo (Londoño 2000). Las parejas se preocupan muchos de las técnicas para tener relaciones sexuales y de lograr recetas mágicas para mantener el encanto y el erotismo con base en unos principios que sustentan la vida sexual, vivir apoyados en ellos permitirían que cada quien y cada pareja fluya con su energía sexual.
María Ladi Londoño (2000) afirma: "El enriquecimiento erótico no se aprende en ningún curso teórico, su desarrollo es un espiral constante, podría decir que su aprendizaje dura toda la vida si subsiste el interés y es entendido como un proceso con la pareja o con cada nueva pareja, dada la subjetividad del placer. El erotismo florece con el afinamiento de la sensibilidad, con las expresiones y variaciones del placer deseado, siguiéndole el ritmo interno al deseo, a la excitación y dejando correr la ternura"
En otras palabras vivir gozosamente el erotismo implica dejarse llevar, ir con las danzas y ritmos naturales del erotismo, la ternura y el amor. Estamos bien hechos para sentir y vivenciar el erotismo, la ternura y el amor, pero las actitudes, temores, creencias y estereotipos aprendidos en la sociedad occidental respecto al amor y el erotismo dañan y perturban el natural fluir de nuestra capacidad para erotizar, ternurizar, amar y sexuar.
Los siguientes serían algunos de los principios que se propondrían:

  • Contactarse consigo mismo o misma, con el propio erotismo, las emociones, los afectos y las sensibilidades.
  • Ser auténticos y genuinos.
  • Vivir el aquí y el ahora.
  • Permitirse fluir con el deseo y las emociones.
  • Sentirse libre para sentir e imaginar, sentirse dueño o dueña de la posibilidad de imaginar, fantasear y jugar con la imaginería.
  • La única norma a seguir es: "no existe una norma a seguir y cumplir" (libertad).
  • Cada quien se encarga de sí.
  • No intentar encargarse del otro, ni ser un objeto complaciente que se olvida de sí.
  • Sentir el propio sentir y el sentir de la pareja, sentir y experimentar lo que estimula, lo que agrada, excita y es emocionante.
  • Sentir como el otro u otra siente con uno.
  • Compartir y comunicar lo que se siente, comunicarlo a la pareja, hacer saber los gustos, deseos, expectativas, fantasías etc.
  • Actuar, hacer y encargarse.
  • Activar e involucrar la mayor cantidad de sentidos (Vista, olfato, tacto, oído, gusto, piel, etc).
  • Experimentar, probar, ensayar y ampliar horizontes, descubrir el potencial erótico, no auto limitarse ni conformarse con lo obvio y rutinario.

Gran parte de los problemas de pareja se originan en que no saben "hacer el amor", pero no en sentido sexual, no saben ser constructores del amor. El amor se construye con actos de amor, lograrlo implica tener conciencia de ello. Una buena parte de las parejas no sabemos construir amor, un amor que sea único y especial, somos analfabetas emocionales, no sabemos hacer una amor que viva y cambie, que crezca y no se anquilose, que brille, que libere y no consuma, que de vida y no muerte, que produzca placer y no dolor.
El modelo de pareja y las concepciones posesivas de amor en que se basan los emparejamientos conducen a que el matrimonio no sea la mejor alternativa para la realización del amor y el erotismo. El modelo no funciona, no llena las expectativas de las personas y requiere de cambios. Se intenta construir pareja basándose en supuestos idealistas y estereotipados del amor y en una total ignorancia de lo que significa "hacer amor". Tenemos el reto de construir alternativas de vida de pareja que ofrezcan otras posibilidades a la pareja y al amor.
La mayor parte de las parejas parten de un sentimiento llamado amor que les conduce formar pareja, esta suele legalizarse con un matrimonio (para luego desparejarse), el paso siguiente es formar una familia a pesar del desemparejamiento que a la mayoría de las parejas maritales les ocurre (Londoño 2000). A pesar del fracaso del modelo tradicional marital las personas siguen intentando a través del matrimonio tradicional realizar sus necesidades de amor, erotismo e intimidad.
Por esta razón no creo posible tener relaciones sexuales con "el mismo entusiasmo, durante toda la vida y con la misma persona" si la pareja no ha elaborado y construido el amor y la intimidad emocional necesaria para la vida marital.
El amor es una construcción nunca acabada, que evoluciona y cambia, que vitaliza y activa la creatividad emocional y que transforma a los seres que lo experimentan.
Una adolescente respondiendo sobre lo que para ella era el enamoramiento dijo: "el amor es un sentimiento que te hace poeta sin tú serlo y te convierte en un pájaro sin que tengas alas". Reeditando su planteamiento que: "el amor es un sentimiento que despierta el poeta que a todos llevamos por dentro y que activa las alas que tenemos como pájaros del amor, el erotismo y la ternura".
Nacemos con un inmenso potencial para amar, ternurizar, erotizar y sexualizar, pero estos potenciales son sensibles al aprendizaje y a la educación. No será posible una sociedad sexualmente saludable si su gente no sabe amar, ternurizar, erotizar y sexualizar, y si la misma sociedad no institucionaliza una educación sexual que desarrolle estas potencialidades. Hace falta una educación sexual que forme para SER y que facilite el desarrollo de este potencial. Vivimos en una pobreza y analfabetismo emocional relacionado con lo erótico, el amor y la sexualidad. Hará falta apostar a la formación de seres humanos que aprendan amar con inteligencia emocional y a vivir realizantemente su erotismo.
Necesitamos una educación sexual intencionada y sistemática para el erotismo, el amor y la sexualidad, que forme seres humanos: Con capacidad de evolucionar, que disfruten del SER, que sepan reconocer su cuerpo como fuente de placer, que aprendan a sentir y expresar con el cuerpo que son, que desarrollen inteligencia para amar, erotizar, ternurizar y sexuar, capaces de intimar y construir vínculos sanos, que sepan vivir el amorgasmo, con capacidad para estar en contacto consigo mismo y con otros, con capacidad de búsqueda, etc.
Cuando hayamos logrado este objetivo, entonces seremos otra clase de sociedad.
Ángela Botero

Erotismo, amor, ternura y sexualidad

Erotismo, amor, ternura y sexualidad

PREGUNTAS DE PREAMBULO

  • Quién se ha enamorado?
  • Quién ha amado?
  • Quién ha sentido que ha tocado el cielo con los dedos?
  • Quién aquí ha hecho fiesta con el amor?
  • Quién ha visto los destellos del amor?
  • Quién ha acariciado con palabras?
  • Quién ha sentido química erótica con una pareja?
  • Quién se ha enamorado en simultánea de más de una pareja?
  • Quién ha sido imantado por la magia del amor?
  • Quién ha vivido ese momento sublime en que sientes: "si ahora tuviéramos sexo, eso sería hacer el amor"?
  • Quién ha sido tejedor de amor?
  • Quién ha escrito palabras con tinta del corazón?
  • Quién se ha desenamorado?
  • Quién ha dejado de amar?
  • Quién tiene un recuerdo de pasados amores?

Entonces si ha constatado SI muchas de las anteriores preguntas, sabrá de qué se tratará este simposio
Imagina sintiendo por un momento…

  • Decir te quiero con una sonrisa y regalarse con los ojos una flor…
  • Imagina por un momento …Amarse tanto que el amor llegue a estar celoso …
  • Imagina por un momento…Que por tu pecho corre una cascada de vino tibio que cae desde la boca de alguien a quien deseas, amas y provoca en ti ternura…
  • Imagina que este vino es suavemente lamido con la ternura que una persona puede tener...
  • Imagina sentir un escozor que emana de tus genitales, del resto de tu cuerpo y de tu ser…

La sexualidad es vida, sexualidad y vida van de la mano. La vida sabiamente ha sabido crear la sexualidad, el erotismo, el amor y la ternura, lo ha hecho para sí misma, para darle vida a la vida, para vitalizar la existencia humana. Como seres humanos tal vez podamos sobrevivir sin amor, ternura, erotismo, pero vivir a plenitud sin estas dimensiones muy difícilmente será posible.
El enamoramiento, la formación de relaciones amorosas y eróticas juegan un papel importante en la vida de las personas, para bien o para mal. Desafortunadamente para una buena proporción de las personas no lo es para bien.
El erotismo, el amor y la ternura son dimensiones para la vivencia plena de la sexualidad humana. Si bien es cierto vivimos momentos cruciales y de cambio relacionados con la sexualidad, el amor, el emparejamiento y la vida erótica, aun es mucho lo que hay que hacer para lograr que la sexualidad deje se ser fuente de malestar, sufrimiento y frustración y se convierta en lo que merece ser para la gran mayoría de los seres humanos; fuente de crecimiento y de realización personal.
Entendemos el erotismo como la capacidad que tenemos los seres humanos de vivir, experimentar, compartir y expresar placer sexual, es esa capacidad de movilizar y activar en nuestro SER la excitación sexual y las emociones que le acompañan en el contexto de un "encuentro" que tiene como fin la posibilidad de intimar con otro(a).
Somos un cuerpo hecho para sentir, rico en órganos sensoriales. tenemos una gran capacidad sensorial y sensual. Aprendemos a sentir, aprendemos practicando, experimentando, activando nuestros sentidos y órganos sensoriales. Tenemos capacidad para sentir, experimentar sensaciones, gozar el placer que produce la estimulación sensorial. Captamos estímulos táctiles, olfativos, propioceptivos, visuales, auditivos, etc. Y los transformamos en experiencias sensoriales. Las sensaciones y experiencias sensoriales son construcciones mentales, existen y se hacen realidad en nuestra mente.
Son variados los sentidos y órganos sensoriales que tenemos, sin embargo usamos unos pocos en el ejercicio del erotismo. Tenemos un inmenso potencial sensorial y sensual por desarrollar, experimentar y vivenciar. Hemos aprendido ha vivir la sexualidad de una forma prácticamente genitilizada si no del todo genitalizada y exclusivamente centrada en el orgasmo inmediato y fugaz. Pareciera ser que los genitales fuesen la única parte de nuestro cuerpo y los únicos órganos sensitivos que tuviésemos para vivir la sensualidad y el erotismo. Hemos aprendido a vivir la sexualidad en medio de un culto sobre valorado al ejercicio de una genitalidad inmediatistamente orgásmica.
El orgasmo es importante en el ejercicio sexual, el ejercicio genital también lo es, pero estamos perdiendo la oportunidad de conocer las inmensas posibilidades sensuales que tenemos para vivir y disfrutar de nuestra sexualidad. Sin temor a errar podríamos afirmar que somos "analfabetas en el arte de amar, sentir y gozar". Desconocemos lo que somos como cuerpo, tenemos poca comprensión de lo que somos cómo órgano sensorial, todo el cuerpo que somos es un gran órgano sensorial. Nuestro cuerpo lo recubre la piel, esta es de aproximadamente dos metros cuadrados construida por millones de células sensoriales y terminaciones nerviosas que nos permiten percibir y sentir, ternurizar, amor y erotizar.
Excitarse y tener orgamos es importante, así como también lo es saber encontrarse e intimar con el otro, haciendo contacto con su ser y con mucho tacto tocarse, en todo el sentido de la palabra, tocarse con la piel, con el tacto, con el alma, con la mirada. Con la voz, con todo su cuerpo, tocarse con la esencia de su ser y dejarse tocar del otro para experimentar la magia del encuentro, con capacidad de asombro. Intimar implica erotizar el encuentro, teniendo sexo con sentido, viviendo el amor con sentido sexual.
Tener sexo no garantiza intimidad, intimar es una necesidad humana. Una genuina intimidad implica vinculación afectiva profunda, una cercanía existencial y un mutuo conocimiento (María Ladi Londoño, 2002). Una buena parte de las parejas a pesar de llevar muchos años teniendo sexo y conviviendo juntos no logran construir intimidad, dimensión importante para construir amor. La intimidad va más allá de la compenetración física de dos cuerpos con sus genitales. Algunas parejas no logran siquiera compenetrarse en lo físico, mucho menos logran hacer del encuentro físico una magia, lo cual, les impide construir una genuina intimidad amorosa y erótica.

El diálogo, clave para mejorar el Sexo en Pareja

El diálogo, clave para mejorar el sexo en pareja

Por Soloellas.com,
Muchas mujeres que se encuentran en relaciones de largo plazo nunca han experimentado un orgasmo, en gran parte por el miedo que tienen de comunicárselos a sus parejas.

Por su parte, muchos hombres no experimentan toda la satisfacción que desearían, por lo que ambos -mujeres y hombres- se encuentran viviendo una vida sexual de ficción en la que uno o ninguno de los dos logra llegar a la plenitud sexual.

Tal vez ya sea tiempo de preguntarle a su pareja si está verdaderamente satisfecha con sus relaciones, y de averiguar qué es lo usted podría hacer para satisfacerla. El verdadero secreto para esto, será comenzar manteniendo una adecuada comunicación, en la que ambos puedan expresar libremente cómo sería una gran vida sexual para cada uno.

De hecho, existen personas que pueden hablar respecto a su vida sexual con casi cualquier persona, menos con su pareja, aunque también se cuentan por miles aquellos que directamente no pueden decirle a nadie ni una sola palabra con respecto a esto.

Pero lo cierto es que si no se mantiene con la pareja una comunicación franca sobre la vida sexual y los asuntos referentes a la intimidad, ambos se podrían estar privando de maravillosas experiencias de vida.

¿Cuáles son las barreras que dificultan tal comunicación en la vida de las parejas? Según coinciden los expertos, son estas cuatro:

1. Temor a la pérdida o el rechazo, o a verse como un egoísta
Si se acerca a su amante con una gran ternura y compasión, no tendrían por que existir mayores dificultades. Y para el caso que sí las haya, es posible que, incluso, esto sea mejor para usted, pues se dará cuenta de que no estaba con una persona con la cual podía contar.

También es posible que su amante rechace alguna idea o dilema que le exprese, pero debe saber que esto podría ser sólo una reacción inicial, pues, de hecho, algunas persona son muy cerradas y le temen a algo nuevo, diferente, o desconocido, por lo que interponen una gran resistencia a todo cambio.

Otro de los puntos que también podrían tener mucha influencia en la carencia de una vida sexual apropiada, es la falta de comunicación a causa de sentir que los pedidos de tener un mejor sexo pueden verse como algo narcisista o egoísta.

Sin embargo, muy por el contrario, cuando se puede hablar francamente de todo esto, también se podrá incentivar a la pareja para que le diga lo que ella también siente que está perdiendo.

Por eso, la comunicación debe ser como un foro abierto, donde uno se preocupe por su relación, para de esta manera preocuparse por el bienestar de ambos, en pos de llegar a una relación más satisfactoria que incluya también el goce de la pareja. Si su pareja verdaderamente le ama, él o ella estará dispuesta a oírlo y a querer satisfacerlo, sabiendo además que ésta será la mejor forma de satisfacerse.

2. Negar un problema más grave
Es también posible que su amante experimente algunas dificultades físicas o mentales a la hora de mantener el encuentro sexual. De hecho, podrían existir una gran cantidad de asuntos implicados en las razones por las cuales el sexo no es totalmente agradable, pero, quizás, su pareja no desee confesar estos problemas, bien por pudor o bien para que usted no se preocupe.

3. Ego, ese enemigo tan humano
Es totalmente entendible que su pareja no le hable respecto a experimentar cierta falta de satisfacción, para no hacerle a sentir incómodo o inseguro sobre su desempeño amoroso. De hecho, podría lastimar el ego de una persona si esta sabe que su amante está insatisfecho.
Pero comunicando y compartiendo estos sentimientos de una manera amorosa y comprensiva, se podrá llegar a aprender cuáles son las necesidades de su pareja, y poder darle, de esta forma, el mejor sexo que él o ella hayan tenido jamás. Incluso, es probable que se terminen experimentando los más altos sentimientos cuando se expresen todas estas disconformidades a la pareja, y se sea capaz de escuchar las quejas de ella también.
Para averiguar esto último, debería acercase a su amante con la misma ternura que querría que utilice con usted, así como estar dispuesto a oírle con la misma apertura con que le gustaría ser escuchado.
Por eso, si desde un principio no se puede experimentar un buen placer sexual, no debe tener miedo de comunicar la necesidad de un cambio, para hacer un nuevo y triunfal comienzo.

4. Una educación muy rígida, y dificultad para expresar las emociones
Son muchas las personas, aunque más especialmente los hombres, que fueron educados para tratar con sus propios problemas internamente, es decir por sí mismos y sin compartirlos con nadie.

En realidad, todo esto puede traer como resultado sólo enojo y frustración, y de hecho no es posible mantenerlo por mucho tiempo, pues a la larga siempre producirá un daño emocional que obligará a expresar las dificultades, aunque en muchos casos cuando ya sea tarde.

Asimismo, las emociones siempre tendrán una gran incidencia en la forma de comunicarse. La mayoría de la gente siente que si le dice algo "incorrecto" a su amante, podría llegar a lastimar sus sentimientos.

Pero por su parte, la pareja también permanece callada, aunque insatisfecha, y entre ambos miembros se construye una incomunicación que perdura en el tiempo.

¿Orgasmo clitoriano o vaginal? -Mitos y Dudas-

Mitos y dudas

¿Orgasmo clitoriano o vaginal?

Entre los mitos se puede mencionar a la creencia de la existencia de dos tipos de orgamos, uno clitoriano y otro vaginal.
La sexología rechaza este punto de vista y se inclina por argumentar que el orgasmo es uno solo.

“El estímulo es clitorídeo, tanto por el coito o estímulos externos que no son penetrativos, y la respuesta es vaginal. La fisiología nos dice que hay un estímulo clitorídeo y una respuesta vaginal y, por lo tanto, hay un solo tipo de orgasmo”, precisó León Gindín, secretario de la Secretario de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.

Anorgasmia


Gindín también explicó que es habitual que en algunos momentos de la vida, por distintos factores, como preocupaciones, algunas mujeres no experimenten orgasmos, ante lo cual no se debe reaccionar con mucha alarma.

Pero recomendó que, si esto pasa siempre, se puede desencadenar una reacción de “renuncia” y transformarse en “un caso de deseo sexual inhibido”. En estos casos, Gindín recomiendó consultar a un especialista.

Esther Corona Vargas, por su parte, destacó que algunas mujeres pueden tener orgasmos sin saber que pueden ponerle ese nombre.

Indicó que quizás sienten una sensación placentera, pero simplemente no lo han clasificado como “un orgasmo”.

Eyaculación femenina

Muchos sexólogos sostienen que existe una eyaculación femenina, durante el orgasmo, aunque no hay una adhesión en forma generalizada.

“Hay teorías que lo sostienen e investigaciones recientes han demostrado que en el orgasmo la mujer emite un líquido semejante al seminal, aunque no se trata de semen”, señaló al respecto Andrés Flores Colombino, presidente de la Federación Latinoamericana de Sexología (FLASSES).

Penetración versus caricias

Otra pregunta que se hacen algunas mujeres es si el placer de la penetración es más satisfactorio al que se puede lograr con caricias.

Al respecto, Gindín señaló que, en grandes estadísticas, la mitad de las mujeres dice que el orgasmo por penetración es más placentero que por caricias y la otra mitad se inclina por las caricias.

“Saquen ustedes sus propias conclusiones”, finalizó el especialista.


9 Puntos de Placer en el Hombre

9 puntos de placer

Por Esmas.com

Lleva a tu hombre al cielo, hazlo estallar de pasión y dale una inmensa satisfacción sexual, estimulando sus zonas orgásmicas

El cuerpo completo del hombre puede producirle sensaciones placenteras, pero en él hay nueve puntos especiales que tal vez no conoces, y que están plenos de terminaciones nerviosas. A continuación te damos un manual para estimular sus nueve botones orgásmicos. ‘Al acariciarlos suavemente, lo excitarás y lo llevarás al cielo, haciéndolo estallar de pasión y dándole una satisfacción sexual inmensa’, dice la sexóloga Patricia Brito.

1. Entre el labio inferior y la barbilla. Esa pequeña curva entre el labio inferior y la barbilla está llena de receptores sensibles que le dan a él un goce extremo. Mientras lo besas, chupa su labio inferior, sostenlo entre los tuyos y menea la punta de tu lengua debajo de su labio. Lo estimularás inmensamente.

2. La manzana de adán. Es una zona estrechamente conectada a los genitales. Estando él acostado boca arriba, roza tus labios húmedos con su garganta, sube tu lengua por su cuello en movimientos circulares hacia su manzana. Lo harás sentir lleno de satisfacción.

Encuesta

3. Bajo el hueso del tobillo. Es una zona con un gran capacidad de excitarse por estar ligada a sus órganos sexuales. Durante el coito, toma sus tobillos y acaricia con cierta presión estos puntos al ritmo de tus movimientos. Lo acercarás al orgasmo en instantes.

4. Los pezones. Aunque son inexplorados por muchos hombres, pueden ser muy sensibles. Pasa tu lengua alrededor de su areola y ve cerrando el círculo. Acércate al pezón y tócalo con la punta de la lengua. Muérdelo con suavidad primero, ve elevando la presión lentamente y muérdelo como te gusta que él te muerda a ti. Intensifica la sensación chupando hielo antes. Le harás sentir olas de placer por todo su cuerpo.

5. El pliegue entre los testículos. Pocas mujeres le dan interés a este punto de pasión concentrada. Con la punta de los dedos, presiona suavemente el pliegue donde los testículos y la base del pene se unen. Baja y sube lentamente los dedos hacia la parte inferior del escroto. Con este estímulo, nunca más dejará que olvides esta zona.
6. El perineo. Pocos hombres te guían a este sitio tras sus testículos que tiene numerosos receptores de placer. Acaricia con tus dedos la zona tras sus testículos y a la vez aprieta suavemente. Cuando él esté a punto de llegar al clímax, oprime más para alargar el clímax. Lo llevarás al borde del orgasmo.

7. El pene. Estas caricias son tan candentes que lo encenderán. Forma dos anillos en la base y en la punta de su pene con tu pulgar e índice de ambas manos. Muévelas de arriba hacia abajo en direcciones opuestas. Empieza lentamente y aumenta la velocidad conforme él se excita. Haz más intenso el movimiento aplicándote lubricante en las manos. El sentirá una fricción increíble.

8. La punta del pene. Esta parte tiene más poder orgásmico que el resto de su pene. Sostén con tus dedos la base de su pene y roza la punta con tu boca cerrada y húmeda como si te aplicaras lápiz labial. Intensifica la excitación abriendo tus labios un poco y frotando la punta entre ellos. Además de sentir un placer extremo, el verte haciéndole esto lo excitará tremendamente.

9. El frenillo. Es esa pequeña piel que conecta la punta del pene con el resto del miembro. Es un punto que no obtiene mucha dedicación erótica, pero cuando lo acaricias, impulsas un reflejo fascinante en tu hombre. Sujeta con tu mano la base del pene, con la lengua haz círculos lentos alrededor de la punta y al mismo tiempo mueve tu mano de arriba a abajo. Con este movimiento lo dejarás sin aliento.

Erotismo -Practicas sexuales-

Erotismo

De Wikipedia

Fotografía erótica del siglo XIX

Fotografía erótica del siglo XIX

Procedente del dios griego Eros, dios del amor, el erotismo se ocupa de todo lo relacionado con las relaciones sexuales y no simplemente con el acto físico sino también con todas sus proyecciones. El erotismo puede verse en combinación con la libido, término más usado por el psicoanálisis de tipo freudiano El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica. Tenemos, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.
La palabra más usada comúnmente y procedente del inglés es "sexy" que vendría a reflejar el interés erótico de una persona o de un objeto.
En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo que es la derivación, hacia objetos o partes del cuerpo, de la libido; de tal manera que la vista o una simple imagen real o mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.
Prácticas sexuales
Masturbación: es la excitación de los órganos genitales que se realiza el mismo individuo, u otro, con el objeto de obtener placer sexual, pudiendo llegar al orgasmo.
Coito: es la cópula o unión sexual entre dos individuos de distinto o igual sexo.
Sexo oral: es una práctica sexual en la que uno o varios individuos estimula a otro los órganos genitales con los labios y la lengua.
Sexo anal: práctica sexual que involucra la introducción del pene en el ano. La inserción de juguetes sexuales en el ano también es considerado como sexo anal.
Sexo tántrico: es una forma de enseñanza budista e hindú que considera el sexo como una forma de expansión y exploración de la espiritualidad.

La sexualidad humana: representa el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexuales. Al igual que los otros primates, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual (ver Taoísmo, Tantra), así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.
La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos es producto de su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales. Sin embargo, el motor base del comportamiento sexual humano siguen siendo los instintos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos sexuales. En la especie humana, la mujer lleva culturalmente el peso de la preservación de la especie.
En la sexualidad humana pueden distinguirse aspectos relacionados con la salud, el placer, legales, religiosos, etcétera. El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social. En la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.

Khajuraho.