O TE RESiGNÁS O TE MORÍS.
Re-signarse también es volver a darse "signo", volver a sentirse significativo, volver a hacer con sentido, volver a reconocerse valioso, volver a sentir con intensidad, eso es re-signarse.
Pero habitualmente llamamos "resignación" a un estado de frustración máxima, de melancolía pasiva y aceptación de una supuesta invalidez para lograr algo.
La persona "resignada" se arrastra tristemente hacia su muerte, en cambio quien lucha para re-signarse crece cada día en vida, creatividad y esperanza.
No aceptar las numerosas ofertas de "resignación" que nos proponen cada día los poderes sociales dominantes, ya es un enorme paso adelante en la tarea de re-signarse.
Luego, enseguida, viene la construcción del "signo" que queremos ser, el maravilloso y eterno trabajo de re-signarse, de hacerse de nuevo identidad, impulso, vector, alegría y camino.
¡Re-sígnese!, ¡Re-sígnese!, ¡Re-sígnese!
Lic. Graciela E. Prepelitchi
La felicidad es un bien que se multiplica al ser dividido. (Anonimo)







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