AMOR Y MASOQUISMO
AMOR Y MASOQUISMO
Aunque te parezca raro y hasta absurdo, verás que en muchas relaciones se da este curioso fenómeno:
Una persona que quiere, y una persona que se deja querer.
Y no es que la segunda no tenga expresiones de afecto, sino que es la otra la que sostiene la relación.
Son relaciones enfermizas, casi siempre, alimentadas por el pesar y por vacíos de autoestima.
Y no es que la segunda no tenga expresiones de afecto, sino que es la otra la que sostiene la relación.
Son relaciones enfermizas, casi siempre, alimentadas por el pesar y por vacíos de autoestima.
Son relaciones disparejas en la que alguien hace el papel de bobo y el otro de vivo.
Claro que los afectados no aceptan esta realidad porque les duele verse reflejados en algo tan contradictorio.
Claro que los afectados no aceptan esta realidad porque les duele verse reflejados en algo tan contradictorio.
Familiares y amigos difícilmente evitan que los afectados se estrellen. Ya muy tarde abren los ojos.
Al ver esto a diario, uno no acaba de entender por qué hay tantas personas masoquistas.
Al ver esto a diario, uno no acaba de entender por qué hay tantas personas masoquistas.
Hipotecan la razón cuando se enamoran, confunden el amor con el pesar y sufren inmensamente en lugar de valorarse y ser felices.
Gonzalo Gallo González








