Sí, soy rara, por intentar sembrar en el camino semillas de alegría.
Sí, soy rara, por sonreírle a la vida aunque me lo pongan difícil.
Sí, lo soy, por creer que el mundo es un ser vivo
que tiene derecho a recibir, no sólo a dar.
Sí, lo soy, por prestar oídos al pulso de la naturaleza,
en lugar de los engañosos cantos de sirena de la sociedad.
Sí defiendo que la ayuda no se compra ni se vende, sino que se "presta"...
Sí me emociona el retorno, cada año,
de una golondrina al nido, que la vio nacer.
Sí me indigna ver a una mujer con las manos
ajadas de trabajo mal recompensado.
Sí me duele el niño, de mirada marchita que se cruza en mi camino...
Sí soy rara, por pensar que a la humanidad le queda una esperanza,
mientras haya una sola persona que lo crea.
Sí, consiguen embelesarme el sonido de una nota...
el arrullo de un mar en calma...
Si, no escucho las palabras porque me pierdo en la voz,
que las pronuncia.
Sí soy rara por despertar a media noche,
con la urgencia de un verso prendido en mi boca.
Sí soy rara por creer que el corazón me da
la libertad y la razón me la quita...
Sí soy rara por vestirme de payaso para robar una sonrisa amiga.
Sí, lo soy, por mirarme en unos ojos con la esperanza
de verme reflejada en ellos....
Entonces, sí!!!
Entonces confieso, que soy rara y mientras quede
en mi cuerpo un soplo de vida, lucharé por seguir siéndolo,
Y por dejar constancia de ello.
Autor desconocido.