De acuerdo a los Maestros (o Ángeles) que hicieron contacto con este psiquiatra a través de las regresiones que realizaba a su paciente Catherine se desprenden las siguientes reflexiones:

1. Cada uno de los seres humanos elegimos cuándo entramos en nuestro estado físico y cuándo lo abandonamos. Sabemos cuándo hemos cumplido lo que se nos envió a cumplir. Sabemos cuándo acaba el tiempo y uno aceptará su muerte. Pues uno sabe que no obtendrá nada más de esa vida. Cuando se tiene tiempo, cuando se ha tenido tiempo de descansar y recargar de energías el alma, se le permite a uno "elegir" su reingreso en estado físico. Quienes vacilan, quienes no están seguros de su retorno aquí, pueden perder la oportunidad que se les ha dado, la posibilidad de cumplir lo debido cuando están en su cuerpo.

2. Los caminos en el aprendizaje terrenal son los mismos para todos. Todos a través de una serie de reencarnaciones debemos aprender ciertas actitudes mientras nos encontramos en el estado físico. Algunos son más rápidos que otros en aceptarlas: Caridad, Esperanza, Fe, Amor...todos debemos conocerlas. No son solo una esperanza, una fe, un amor, muchas cosas se alimentan de cada una de ellas. Hay muchas maneras de demostrarlas. Y sin embargo, sólo hemos recurrido a un poquito de cada una...Muchos de nosotros continúa pidiendo recompensas: recompensas y justificaciones para nuestra conducta...cuando en realidad no hay recompensa, no la recompensas que deseamos. La recompensa está en Hacer, pero en actuar sin esperar nada a cambio...en hacer sin egoísmos.

3. Paciencia y tiempo. Todo llega a su debido tiempo. No se puede apresurar una vida, no se puede resolver según un plan, como tanta gente quiere. Debemos aceptar lo que nos sobreviene en un momento dado y no pedir más. Pero la vida es infinita, jamás morimos, jamás nacimos, en realidad sólo pasamos por diferentes fases. No hay final. Los humanos tienen muchas dimensiones. Pero el tiempo no es como lo vemos, sino lecciones que hay que aprender...

4. Si todos supieran que han vivido antes incontables veces y que volverán a vivir otras tantas, ¡cuánto más reconfortados se sentirían! Si supieran que hay espíritus a su alrededor, cuando se encuentran en estado físico, que después de la muerte, en estado espiritual se reunirán con esos espíritus, incluidos los de sus muertos amados, ¡cuánto sería el consuelo! Si supieran que los Ángeles de la Guarda existen, en realidad, ¡cuánto más seguros se sentirían!

5. Si supieran que los actos de violencia y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Y si de verdad por el conocimiento nos aproximamos a Dios, ¿de qué sirven las posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese acercamiento?

La codicia y el ansia de poder no tiene ningún valor

6. Hay siete planos en total, siete planos, cada uno de los cuales consta de muchos niveles; uno de ellos es el Plano de la Rememoración. Se nos permite ver la vida que acaba de pasar, cuando transcendemos de este plano físico.

7. Tenemos deudas que deben saldarse. Si no hemos pagado esas deudas, las tendremos que llevar con nosotros a otra vida...a fin de que puedan ser elaboradas. Se progresa pagando las deudas. Algunas almas progresan más deprisa que otras. Cuando se está en la forma física y se elabora una vida, si algo interrumpe nuestra capacidad de pagar esa deuda, debemos regresar al plano de la rememoración, y allí esperar a que el alma con quien estamos endeudados venga a vernos. Y cuando ambas podamos volver al estado físico al mismo tiempo, entonces se nos permitirá volver. Pero cada uno determina cuándo debe volver. Cada uno determina qué debe hacer para pagar esa deuda. No recordará sus otras vidas...sólo aquella de la que acaba de salir. Sólo las almas del nivel superior, los sabios, pueden recurrir a la historia y los sucesos pasados...para ayudarnos, para enseñarnos qué debemos hacer.

8. Otro es el Plano de la Transición. Allí esperamos, en ese plano se determina qué llevará a cada uno a su próxima vida. Todos tendremos un rasgo dominante. Puede ser la codicia, la lujuria...pero sea lo que fuere lo determinado, necesitamos saldar nuestras deudas con esas personas. Después se debe superar ese rasgo en esa vida. Debemos superar la codicia. De lo contrario, al retornar en otra vida, tendremos que llevar ese rasgo, además de otro. Las cargas se harán cada vez mayores -karma-. Con cada vida por la que pasamos sin pagar las deudas, cada una de las siguientes será más dura. Si las saldamos, se nos dará una vida fácil. Así elegimos qué vida vamos a tener. En la fase siguiente somos responsables de la vida que tenemos, la elegimos.

9. Existe el plano astral, es el plano de la intercomunicación entre lo que ustedes llaman espiritual y físico, aquí es donde se utilizan los Poderes Psíquicos. Algunas personas, tocan este plano utilizando drogas, pero no comprenden que han experimentado.

10. Venimos de una vida y, si las lecciones se han completado, pasamos a otras dimensiones, a otra vida. Debemos comprender plenamente. De lo contrario, no se nos permite pasar...tenemos que repetir, porque no aprendemos. Debemos experimentarlo desde todos los aspectos. Debemos conocer el lado de las "carencias", pero también el lado de la Entrega. Hay muchísimo que saber, muchísimos espíritus dedicados a eso. Por eso estamos aquí...

Brian Weiss