Se puede vivir una larga vida sin aprender nada, se puede durar sobre la tierra, sin agregar ni cambiar una pincelada de paisaje, se puede simplemente no estar muerto sin estar tampoco vivo, basta con no amar nunca a nada ni a nadie, es la única receta infalible para no sufrir.
Yo Aposté mi vida a todo lo contrario y hacía muchos años que había dejado de importarme si lo perdido era más que lo ganado, creía que ya estábamos a mano el mundo y yo.

Ahora que ninguno de los dos respetaba demasiado al otro.
Pero un día descubrí que todavía podía hacer algo para estar completamente vivo antes de estar definitivamente muerto.
Por eso la vida es una elección, constante y vibrante, un sendero con múltiples bifurcaciones, no existen las casualidades, la vida es una causalidad constante nosotros elegimos por que camino y de que modo transitar.