Había una vez un muchacho... el primero en todo, mejor atleta, mejor estudiante, pero lo que nunca supo fue si era un buen hijo, un buen compañero o un muy buen amigo.
En un día de depresión el muchacho se dejo morir, cuando iba camino al cielo se encontró con un Ángel y este le pregunto:
-por qué lo hiciste si sabias que te querían?..
A lo que el respondió:
-Hay veces que vale más una sola palabra de consuelo que todo lo que se sienta...... en tanto tiempo nunca escuche: estoy orgulloso de ti..., gracias por ser mi amigo ..... ni siquiera un "Te Quiero Mucho....."
Al quedar pensativo el Ángel, el muchacho dijo:
-"Y sabes que es lo que más duele??
El Ángel triste le preguntó:
-que?
y respondió:
-que todavía espero escucharlo algún día... UN TE QUIERO !!
Luego de esto el Ángel abrazó al muchacho y le dice que no se preocupe porque se acerca a la única persona que siempre le dijo al oído que lo amaba pero él nunca lo escucho pero que lo recibe con los Brazos Abiertos.
Es importante decirle a las personas que quieres lo importantes que son para ti.
Autor: desconocido
Cris.: estas jornadas son una buena oportunidad para festejar lo que tu
dices es lo ùnico importante, la ternura de los otros en nuestro oìdo,
tanto nos cuesta, pero bien vale el esfuerzo, ya que en algùn momento
la vida no estarà, un abrazo,atte.