Seamos fieles a las pequeñas cosas,
porque ahí estará nuestra fortaleza.
Miremos el ejemplo de la lámpara que arde con el pequeño aporte de gotitas de aceite y sin embargo da mucha luz.
Las gotitas de aceite de nuestra lámpara son las pequeñas cosas que realizamos
diariamente; la fidelidad, la puntualidad,
las palabras bondadosas, las sonrisas, nuestra actitud amorosa hacia los demás.
No hay nada que sea pequeño a los ojos de Dios y Él mismo se tomó la molestia de hacerlas para enseñarnos como actuar, por eso se transformaron en "Infinitas".
Madre Teresa de Calcuta.