Observa a la naturaleza, nunca se repite; no hay dos hojas, en un mismo árbol, que sean iguales.

Quiere decir que todo es diferente, nada es igual a nada.

Todos somos hijos de Dios, todas somos chispas de Luz, pero todas iguales en su esencia y diferentes.

Iguales en su materia prima, pero en diferentes estados de evolución.

Todos los niños que van a la escuela son iguales, pero están en diferentes grados, tienen diferente poder de captación de las enseñanzas, logran diferentes notas, actúan diferente ante el mismo problema, sus familias son diferentes, sus vivencias son otras, por lo que sus respuestas también lo son

La evolución es como una espiral interminable, vamos subiendo algunos mas lentamente que otros, algunos a veces se detienen; no perdiendo lo que ya aprobaron, pero si, repitiendo el examen que salió mal; algunos llegaron a un punto en que lograron una Sabiduría tal que obtuvieron su título de Maestros, y en este punto se dan vuelta ayudando a los que los siguen, y a su vez siguiendo su camino de evolución mas arriba.

Podemos verlo como una gran escalera, donde hay quienes van subiendo mas arriba y quienes vienen subiendo detrás nuestro; lo cual haría una cadena en la que tenemos amor y respeto por los que van mas arriba y nos ayudan, y mucho amor y comprensión por los que nos siguen mas abajo, ya que desde ese escalón venimos.

Esto te da la pauta de que no podemos criticar a nadie.

Porque lo que nos divide son las culturas, las circunstancias, las experiencias, la ignorancia, ...

pero no, la Realidad.