Impresionante el tema de la angustia!!!.
Parece que efectivamente hay una asociación entre el querer y el angustiarse. En la medida que lo hagamos conscientes, podemos empezar a controlarlo y, por lo tanto, a dejar de asociar ambas cosas.
Tenemos una amiga a la quele tenemos mucho miedo cuando se acerca y muchas veces hacemos cosas inadecuadas con tal de no tomar contacto con ella. Esta amiga se llama SOLEDAD !
Lo impresionante es que no podemos arrancarlaporque, mientras más nos alejamos, más crece la sensación que nos produce. Y eso, generalmente, se parece mucho a la angustia y al miedo.
No hemos entendido que somos seres solos, que llegamos solos a esta vida y que solos nos vamos a ir. Los orientales mencionan que la mayor causa de sufrimiento en los seres humanos son los APEGOS, que nada tiene que ver con las dependencias. Todos somos dependientes de los afectos de otros y todos nos afectamos cuando a nuestros afectos les pasa algo.
Yo dependo y todos dependemos de todos y, aunque parezca un trabalenguas, es conectarse con la misma esencia del ser humano.
Distinto es que seamos autónomos, que podamos tomar decisiones por nosotros mismos, que podamos disfrutar del estar solos y sepamos resolver nuestros problemas con plena libertad.
Todas las personas que nos rodean están ahí para que aprendamos algo de cada una y ellas algo de nosotros, pero no sabemos cuánto tiempo van a caminar a nuestro lado. Siempre me imagino miles y miles de carriles individuales que se juntan y se separan a lo largo de la vida y que tienen como objetivo conectarnos y desconectarnos, dependiendo de muchos factores.
Por eso es tan importante la voluntad de dar lo mejor a los que caminan a nuestro lado, porque no sabemos cuánto estarán y porque, el suponer que sin el otro mi vida no tiene sentido, nos impide poder aceptar la indiscutible soledad con la que tenemos que encontrarnos.
Debemos aceptar la soledad como algo inherente a la naturaleza humana, como compañera de viaje permanente y dejarnos conducir con lo que nos tiene que enseñar y mostrar.
Hay mucha gente que se siente sola estando rodeada de personas y en el fondo esto tiene que ver con una soledad del alma de la cual no nos hemos hecho amigas o amigos y que al revelarnos frente a esta sensación que nos angustia se produce justo lo contrario, esta sensación crece dentro de nosotros.
Por eso hay tanta gente que llena ese vacío con medicamentos, alcohol, compras, drogas, comida etc.
Si aceptáramos la soledad como nuestra compañera, si aprendiéramos a disfrutar de una caminata en solitario, si valoráramos el poder maravilloso del silencio, de disfrutar de pequeñas cosas solos, podríamos estar en mejores condiciones con otros, sin esclavizarlos a nuestras vidas y sin pedirles más de lo que cada uno puede dar en la maravilla de ser distintos.
Reconozcamos a la soledad que TODOS llevamos dentro, querámosla, aceptémosla y vivamos libres desde adentro para poder amar a los demás de mejor forma.


Pilar Sordo