Justo cuando todas las estrellas se ponen a enviar mensajes a través de guiños azules, Justo cuando todos los grillos llenan el silencio con su canto monótono y afilado,
Justo cuando la luna se pasea redonda y ufana por los caminos del cielo, Justo entonces, el viejo buscador de sueños carga una bolsa sobre sus hombros y sale.

Camina lentamente, como sin prisa. Aunque a veces, su paso se aligera. Sus pies se elevan, toman vuelo. Como si les hubieran crecido alas. Y rozan apenas la tierra. Y revolotean como oscuras mariposas dejando a su paso un temblor de tréboles.

El viejo buscador de sueños busca sueños de colores… sueños en blanco y negro… sueños largos... sueños cortos... sueños para irse lejos... sueños para encontrar amigos… sueños para verse uno mismo en un espejo…sueños para poblar todas las noches que dura ser niño…Una pizca de arena, un poquito de espuma, una hojita de papel…para un sueño marinero.

Un rayito de luna, un trocito de noche, una sombra azulada, un puñado de ruidos…para un sueño de miedo. Un castillo en la arena, un cuento sin apuro, un helado en la playa…para un sueño de vacaciones.

Un pompón colorado, una hebrita de lana, una gota de lluvia, un soplido de viento…para un sueño de invierno. Esta noche… justo cuando las estrellas te guiñen sus miles de ojos azules…

Justo cuando los grillos te canten una vieja serenata… Justo cuando veas salir la luna redonda y ufana… Justo entonces… cierra fuerte los ojos… cruza los dedos… repite tres veces tu palabra mágica… y pide… pide con fe que encuentre el tuyo.

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